Pudding de chía con pipas, arándanos y granada

El pudding de chía es otro básico para mí en una Dieta Fodmap, especialmente en aquellas personas que sufren mucho de estreñimiento. Las semillas de chía tienen la característica de que, al sumergirse en un medio líquido, se «hinchan» y sueltan una especie de mucílago que nos permite hacer algo parecido a unas natillas.

Este mucílago es como un bálsamo para todo nuestro aparato digestivo y además puede ayudarnos a ir mejor al baño. El pudding de chía es nuestro amigo 🙂

La receta más sencilla para hacer el pudding es:

  • una cucharada sopera de semillas de chía
  • medio vaso de agua o bebida vegetal (con bebida vegetal queda más sabrosilla)

Lo removemos bien con ayuda de una cuchara, y lo dejamos reposar como mínimo una hora, aunque a mí me gusta dejarlo reposar toda la noche, para asegurarnos de que las semillas están bien hidratadas (tal y como se ve en la foto).

A partir de ahí, la imaginación es tu mayor aliada. Tendrás una buena base «mucilaginosa» que podrás añadir a un yogur, a una ensalada o a lo que quieras. Y también puedes añadir cositas a tu pudding directamente y tomártelo como si fuera una natilla.

En la foto tenemos una combinación muy terapéutica: pipas de calabaza, pipas de girasol, arándanos y pepitas de granada. Le podéis espolvorear un poquito de canela. ¡Y a disfrutar!

Deja un comentario