
La masa de la pizza de trigo sarraceno es muy socorrida y versátil, ya que según la forma en la que la cocinemos, podemos conseguir diferentes «platos».
Si en vez de poner toda la masa en la bandeja del horno, la repartimos por tandas en la sartén, podemos conseguir unas ricas crepes de sarraceno. Hoy os propongo la versión «crunchy» de estas crepes, que se consiguen añadiendo una poca cantidad de la masa a la sartén con el aceite bien caliente (la masa es espesita y hay que extender con una cuchara de madera) y bajando pronto el fuego para ir tostándola poco a poco, dándole vueltas cada poco para evitar que se nos pegue.
Sí, da un poco más de trabajo que las crepes normales, pero el resultado es como el de la foto: crujiente, crujiente. Y bueno, como muchas veces me decís que en la dieta os faltan cositas «crunchies», pues esta es una opción muy buena.
Y para el relleno, como siempre, podéis innovar, según vuestra fase y vuestros gustos. Este crepe-bocata tiene jamón serrano, aguacate y canónigos. No os olvidéis de meter siempre algo verde, aunque estéis en una fase estricta, y para eso, los canónigos son unos buenos aliados 🙂
