
Hay gente que le tiene mucho miedo al aguacate en una Dieta Fodmap. Y sí, es cierto que es rico en sorbitol, pero tiene otras tantísimas propiedades interesantes, que a mí me gusta que lo intentéis introducir cuanto antes.
Podéis buscar una comida «segura» vuestra, como por ejemplo, una lubina a la plancha con arroz, y ahí añadir una pequeña ración de aguacate. Podéis empezar por un cuarto, o medio aguacate (que hay algunos que son muy chiquititos).
El aguacate nos aporta además una ración de grasa saludable, pero podemos añadir algo más de grasa, como algún fruto seco y un poco de aceite de oliva en crudo encima de nuestro pescado. No nos olvidamos tampoco de nuestro toque de hierbas aromáticas, como cebollino, cilantro y perejil, en este caso, y un poco de lima para un toque extra.
En las dietas bajas en FODMAPs, al reducir las frutas y las verduras, a veces se peca de bajar también la cantidad de vitamina C. Si añadimos un poco de aliño de limón o de lima a nuestros platos podemos aumentar esa cantidad de vitamina C sin que nos aumenten los síntomas digestivos. O también podríamos rallar parte de la piel de limón (si es ecológico), porque la piel de los cítricos tiene un montón de flavonoides muy interesante para nuestros bichitos. Siempre se pueden hacer pequeños gestos que nos ayuden a tener una microbiota más contenta 🙂
