
Pechugas de pollo con judías suena aburrido. Pero unos mini-sándwich de pechugas de pollo con jamón y queso calentitos con unas judías salteadas con salsa de tomate, orégano, jengibre y cúrcuma, parece que ya cambia la cosa. Y si ya los vemos en la foto, y si ya los probamos, nos parecerá un menú maravilloso 🙂
Para hacer las pechugas podemos usar la misma sandwichera, tal y como se ve en la foto, y añadimos el jamón y el queso, como si fuera un sándwich.

Para acompañar estaría bien incorporar alguna verdura que toleremos. En este caso hemos puesto judías verdes salteadas con salsa de tomate natural (si la tenéis que comprar, fijaos que solo sea tomate triturado) a la que hemos añadido orégano, jengibre, cúrcuma y un toque de nuez moscada.
La cantidad de judías de la foto es alta (baja en FODMAPs sería solo una ración de 75 gramos, ya que raciones más altas contienen sorbitol), pero hay gente que no tiene problemas con los polialcoholes y las judías le sientan bien. Si ese es tu caso, aprovecha y toma una buena ración de acompañamiento 🙂
Otro truco para que sienten mejor es comprarlas en bote ya cocidas. En general las verduras o legumbres ya cocidas que vienen en botes, tienen menos contenidos de FODMAPs, ya que se pierden en los procesos de cocinado industrial y en el propio agua en la que se conservan. Así que pueden ser una buena opción para introducirlas o en fases iniciales de la dieta. Además, son fáciles de consumir y, como en este caso, solo nos hace falta pasarlas por la sartén con un poco de aceite, con nuestra salsa de tomate (en la medida que la toleréis) y con nuestras especias.
Que aproveche!

