
Hoy os traigo un plato con varias fibras prebióticas, pero de las menos fermentables. Porque una dieta Fodmap no tiene por qué ser una dieta baja en fibra (de hecho, ahí está lo difícil, buscar ese equilibrio entre aliviar los síntomas sin perjudicar en exceso nuestra microbiota buena). Así que estas son las fibras de hoy:
- Una cucharada de lentejas rojas cocidas (ya sabéis que las lentejas rojas vienen sin piel y son más fáciles de digerir).
- Una patata pequeña cocida y enfriada 24 horas en la nevera. El almidón resistente que se forma gracias a hacer este proceso, suele ser una fibra bien tolerada, pero si estás en una primera fase restrictiva, mejor que tomes la patata recién hecha.
- Una zanahoria pequeña rallada. En este caso es cruda, pero si sufres de gastritis, puede que los crudos para ti sean más difíciles de digerir, así que prueba mejor con la zanahoria cocida.
- Un puñado de brotes verdes. Y estos sí que van crudos, aunque sea una cantidad pequeña, por aportar esa mini ración de vitaminas y antioxidantes que obtenemos de las hojas verdes.
La proteína en este caso es muslo de conejo (hecho en una olla de cocción lenta con muuuuchas especias 😄). Y es que cuando recomendamos priorizar las carnes blancas, muchas veces nos quedamos con el pollo y el pavo, y no salimos de ahí, pero no hay que olvidar que hay otras aves como pato o codorniz, y que el conejo también se considera carne blanca y con muy poca cantidad de grasa (para los que tengan que limitar la grasa animal).
Aderezamos todo con aceite de oliva de calidad, eneldo, tomillo y dos coquitos de Brasil laminados que simulan ser un poco de queso Parmesano (aunque si vosotros tenéis Parmesano, podéis rallarlo por encima sin problema 😉)
