Sardinas con tomate y piña

Tengo que reconocer que a veces los nutricionistas os volvemos locos… Por ejemplo: «no tomes la fruta de postre, que te sentará peor», pero «no picotees entre horas, porque hay que dejar descansar al sistema digestivo». ¿En qué quedamos? ¿Dónde metemos la fruta entonces?

Pues podríamos incluir pequeñas raciones dentro de la propia comida, y más si trata de una fruta como la piña, que, además de ser baja en Fodmaps, tiene bromelina, una enzima que nos va a ayudar a digerir mejor las proteínas. De ahí que muchos digan que es una fruta muy digestiva.

En este caso hemos puesto unas sardinas como fuente de proteína y grasas saludables, que encima las tenemos de temporada y es pescado azul de pequeño tamaño. Y lo hemos acompañado con tomate al natural (insisto en lo importante que es tomar las verduras de temporada para que nos sienten lo mejor posible), y mejor si le quitamos la piel. Aliñamos con un poco de aceite, vinagre y eneldo. Listo.

Como siempre que tomamos pescado o productos del mar, recomiendo añadir unos coquitos de Brasil, porque su contenido en selenio nos ayudará a reducir los metales pesados, así como también nos ayudarán unas semillas molidas de cilantro y el omnipresente perejil.

Y oye, nunca diría que la combinación de piña con cilantro estuviera tan rica. Así que, experimentad, mezclad distintos ingredientes en pequeñas dosis, sin miedo… que vuestro plato se vea colorido y apetecible, aun dentro de vuestras restricciones. Lo que nunca podemos perder es el disfrute de comer 🙂

Deja un comentario