
Hablemos de la avena… ¿se puede o no se puede tomar en una Dieta Fodmap?
Pues la teoría es que 52 gramos de copos de avena son una ración apta, y se trata de una ración que nos permite hacer un buena cantidad de porridge o de tortitas, así que podríamos decir que sí. La cuestión es que la avena, pese a ser un cereal con mayor contenido en proteínas y grasas, también tiene más cantidad de fibra soluble, ya sabemos, esa que le encanta a nuestras bacterias, pero que también puede generar sintomatología, como los famosos betaglucanos.
Así que si eres de los que sienten que la avena no le acaba de ir bien del todo, puedes probar a hacer estas magdalenas. A veces no es tanto el alimento en sí, sino la forma de cocinarlo.
Receta para 6 magdalenas:
- 125 g de copos de avena sin gluten
- 2 huevos
- 2 plátanos
- 125 ml de bebida vegetal
- Especias al gusto (yo pongo cúrcuma, jengibre y canela)
- 40 gramos de choco 85%
Batimos todo, sin el chocolate, y luego añadimos a la masa el choco cortado en trocitos pequeños. Lo metemos en el horno 20 minutos a 180º (así nos aseguramos de un mayor tiempo de cocción que en el caso del porridge o las tortitas).
Si todavía os queréis asegurar más de que la avena sea más digestiva, podéis dejar los copos de avena en remojo toda la noche, y si encima le añadís un ácido como un chorrito de limón o vinagre, mejor todavía. O incluso hay quien le añade un poco de yogur o de kéfir para que se inicie un proceso de fermentación y nuestra avena sea mejor tolerada.
Y si pese a probar todo esto, notáis que la avena no os va bien, no pasa nada. Ningún alimento es imprescindible y se pueden buscar muchas otras alternativas… Pero hay que reconocer que la avena es muy socorrida para hacer cualquier tipo de preparación dulce cuando tenemos muchas otras restricciones 🙂
