
Hablemos de desayunos (que parece siempre lo más difícil!)
Y no. No es necesario eliminar siempre el café, el chocolate o la fruta. Hoy os pongo un ejemplo, que espero que os alegre la mañana. Sí, hay café, tan innegociable para muchas personas (y que yo siempre os intento mantener, a no ser que os dé mucha sintomatología estomacal), y sí, hay chocolate, porque hay a quien le cuesta renunciar al dulce en el desayuno (eso sí, que sea con un porcentaje de cacao alto) y sí, también hay fruta, porque hacer una Dieta Fodmap no significa renunciar a las frutas, solo buscaremos las más aptas, como los cítricos, que encima empieza ahora la temporada.
Y ahora sí, ¿qué añadimos? Una buena ración de proteína y grasa, gracias a una tortilla de dos huevos con un poco de queso curado, que encima está rica y se tarda en hacer lo mismo que en poner la tostadora. Saciante, ligera, llena de nutrientes. Y para los que me dicen que a la tortilla le falta un «crunchy», pues añadid unas pipas de calabaza, y ya tendréis para masticar. Que no sea porque no os doy soluciones.
Y, como siempre, no os olvidéis de las especias, para cuidar a vuestra microbiota. Yo añadí albahaca fresca, pero nos sirven las especias secas que todos tenemos en el cajón de la cocina. El otro día, una paciente me dijo que acababa de descubrir la tortilla francesa con comino, que era una sabor espectacular. ¿Tenéis vosotros alguna mezcla de especia para la tortilla? Soy toda oídos.
