Torti-crepe de espinacas con salmón ahumado y queso

Hoy os propongo unas ricas torti-crepes de espinacas. ¿Por qué se llaman torti-crepes? Porque están a medio gas entre una tortilla y una crepe 🙂

Para la masa solo necesitamos dos huevos y dos puñados de espinacas que batiremos hasta conseguir nuestra masa color verde. Después a la sartén con un poquito de aceite, y vuelta y vuelta como una tortita normal.

Para el relleno ya nos podemos dejar llevar por nuestra imaginación. En este caso lleva una combinación sencilla pero que nunca falla: salmón ahumado y queso!

Si tenemos problemas con la lactosa, podemos poner un queso sin lactosa o buscar un queso muy curado, cuyo contenido en lactosa es muy reducido. Incluso podríamos poner otros quesos como mozzarella, feta, cheddar o brie, pero siempre respetando una porción de 40 gramos.

Y aunque no tengamos problema con la lactosa, es mejor buscar un queso elaborado con leche de cabra u oveja, por intentar evitar la problemática caseína A1 presente en los lácteos de vaca. Y para rizar más el rizo, yo que soy muy fan de los bichitos, iría un poco más allá, y buscaría un queso de cabra u oveja elaborado con leche cruda. Como recomendación, hay un queso «añejo fuerte» elaborado con leche cruda de oveja que venden en Mercadona que está muy top 🙂

Trucha a la plancha con ensalada variada

Hoy os propongo un platito de trucha a la plancha con ensalada variada. Ya sabéis la importancia que tiene el pescado azul y su gran aporte de omega 3, fundamental para todos, pero más especialmente para todas aquellas personas que sufren inflamación intestinal.

Nuestra ensaladita de hoy tiene un poco de todo, como a mí me gusta, para incluir muchos nutrientes, muchos colores y menos acumulación de FODMAPs: pepino, aguacate, cuatro tomatitos cherries (son muy cómodos para añadir poquita cantidad), nueces pecanas, pipas de calabaza y pepitas de granada. No me cansaré de insistir, en esta época, lo bueno que es añadir unos granitos de granada a nuestros platos. Aliñamos con aceite de oliva, vinagre de manzana, un poquito de eneldo y listo.

Y sí, ya sé que cortar todo esto en cachitos tan pequeños es toooodo un trabajo, pero ¿y lo bonito que queda tu plato después? ¿cómo es esa sensación de ponerte a comer a la mesa? ¿a que parece que tienes menos restricciones? 😉

Tampoco nos olvidamos de nuestra rodajita de limón para aliñar nuestro pescadito. Aunque si tenéis problemas de hipoclorhidria, podéis usar el limón para exprimirlo en un vasito de agua 15 minutos antes de comer y así favorecer la secreción de ácido gástrico. Y otro truco podría ser tomar primero el pescado con vuestro buen aliño de limón (ya que las proteínas estimulan la secreción del ácido estomacal) y después comer la ensalada. Cada cuerpo es un mundo y hay que ver lo que le va mejor a cada uno.

Gofres de bonito con tomate, aguacate y granada

¡Quién diría que estos gofres solo llevan dos huevos y unos lomitos de bonito del norte! Realmente podríamos decir que esta es una forma mucho más golosa de tomarse una tortilla francesa con bonito, jeje. La imaginación al poder, siempre insisto. Y sin olvidarnos de las especias… Esta masa lleva, además de los huevos y el bonito, un poquito de pimienta, de orégano, de comino y de anís. Ya sé que suena rara la combinación, pero nuestro paladar y nuestra microbiota están encantados con estas mezclas 🙂

Y como partimos de una masa salada, pues casi nos combina algo saladito y refrescante por encima, como unas rodajitas de tomate, aguacate y unas pepitas de granada. Aderezado con un poquito de sal, si queremos potenciar el sabor, y aceite de oliva. Una gran manera de empezar el día o de hacer una comida rápida y deliciosa.

El tomate no le sienta bien a todo el mundo, así que, como siempre, mirad vuestra propia tolerancia. A veces no es tanto por su contenido en FODMAPs (aunque sí que contiene fructosa si tomamos más de 120 g), sino por ser un alimento liberador de histamina o porque es una solanácea, una familia de plantas que nos pueden dar problemillas en intestinos delicados. Sea como sea, yo siempre recomiendo tomarlo sin la piel, y si en crudo no nos sienta del todo bien, probar a tomarlo cocinado, en menos cantidad, y ver si mejora la sensación.

Y sin olvidarnos de la maravillosa granada… que tantas propiedades saludables tiene, y tantos antioxidantes para nuestros bichitos. Como la cantidad libre de FODMAPs es solo de 45 gramos, yo aconsejo tomar un puñadito de pepitas junto con ensaladas o así encima de alguna preparación. Nos beneficiaremos de todas sus propiedades con muchas menos posibilidades de que nos pueda dar síntomas. Y lo mejor… ¡estamos en plena temporada de granadas! Es el momento de incorporarlas a nuestros platos 😉

Hamburguesa de ternera con tallarines de arroz, salsa de tahini y garbanzos

Hoy introducimos los garbanzos… Sí, las temidas legumbres 🙂
Pero no hay que alarmarse que, como siempre, lo haremos en pequeña cantidad y con todos los trucos posibles, ya que es probable que haga mucho tiempo que vuestras bacterias no saboreen unos ricos restos de garbanzos.

Como os digo siempre, elegiremos un plato «seguro» que sepamos que no nos dé problemas. Hoy, por ejemplo, hamburguesa de ternera de buena calidad con tallarines de arroz y salsa de tahini con aceite de oliva como aporte de grasa y de sabor.

Después cogeremos garbanzos de bote (tienen menos FODMAPs) y los lavaremos bien, y como vamos a echar solo un pequeño puñado, yo os diría que le quitaseis las pielecillas de fuera. De verdad que se le quitan muy fácil y bueno, cuanto más sencillo se lo pongamos a nuestros bichitos, mejor. Por lo menos para introducirlos por primera vez 🙂

Y ya me conocéis, podemos añadir algún ingrediente más como la levadura nutricional y unas hojitas de hierbabuena o de la hierba aromática que más os guste. Innovad en los sabores, que pequeños cambios marcan mucho la diferencia, y así no parecerá que estéis comiendo siempre lo mismo!

Tarta falsa de almendra y coco con frutos rojos

Para los más golosos, os dejo una opción de «tarta» rápida y sencilla 🙂

Por un lado hacemos unas tortitas en la sartén con nuestra masa socorrida de huevo, almendra rallada, coco rallado y aceite, y podemos añadir un plátano a la masa para endulzar. Una vez que tengamos las tortitas listas, las untamos de crema de cacahuete, que será como el relleno y lo que haga que las tortitas no se separen. Y así las vamos poniendo una encima de la otra. En la última capa, decoramos al gusto. En este caso hay una capa de crema de cacahuete, una capa de mermelada de fresas (fresas batidas con semillas de chía), y unos pocos frutos rojos variados. Para terminar espolvoreamos cacao, canela y coco rallado.

No tiene nada que enviarle a otras tartas 😉

Lubina a la plancha con arroz blanco y aguacate

Hay gente que le tiene mucho miedo al aguacate en una Dieta Fodmap. Y sí, es cierto que es rico en sorbitol, pero tiene otras tantísimas propiedades interesantes, que a mí me gusta que lo intentéis introducir cuanto antes.

Podéis buscar una comida «segura» vuestra, como por ejemplo, una lubina a la plancha con arroz, y ahí añadir una pequeña ración de aguacate. Podéis empezar por un cuarto, o medio aguacate (que hay algunos que son muy chiquititos).

El aguacate nos aporta además una ración de grasa saludable, pero podemos añadir algo más de grasa, como algún fruto seco y un poco de aceite de oliva en crudo encima de nuestro pescado. No nos olvidamos tampoco de nuestro toque de hierbas aromáticas, como cebollino, cilantro y perejil, en este caso, y un poco de lima para un toque extra.

En las dietas bajas en FODMAPs, al reducir las frutas y las verduras, a veces se peca de bajar también la cantidad de vitamina C. Si añadimos un poco de aliño de limón o de lima a nuestros platos podemos aumentar esa cantidad de vitamina C sin que nos aumenten los síntomas digestivos. O también podríamos rallar parte de la piel de limón (si es ecológico), porque la piel de los cítricos tiene un montón de flavonoides muy interesante para nuestros bichitos. Siempre se pueden hacer pequeños gestos que nos ayuden a tener una microbiota más contenta 🙂

Gofres de coco, almendra, avena y arándanos

Me soléis preguntar mucho si los famosos «panes de micro» se podrían hacer en otro formato. ¡Claro que sí! Con la misma receta de siempre, podemos usar el micro, el horno, la sartén, la sandwichera o incluso la gofrera.

Así que si tenéis una de esas famosas gofreras, os podéis preparar unos gofres mucho más saludables que los convencionales y aptos para Dieta Fodmap 😉

Estos llevan dos huevos, una cucharada sopera de almendra molida, una cucharada de coco rallado, una cucharada de copos de avena, una cucharada de aceite, un poco de canela y una cucharada de arándanos en la propia masa, porque así conseguimos ese puntito de dulzor. También podríamos añadir medio plátano o un plátano pequeño en vez de los arándanos. Añadir alguna fruta apta es una buena opción cuando buscamos endulzar nuestras masas.

Batimos todo junto, metemos en la gofrera, esperemos a que esté listo y ¡a disfrutar! 😋

Fiambre de pavo casero con huevo y brotes verdes

A veces encontrar un fiambre de pavo en el súper que no tenga aditivos o ingredientes indeseados es tarea difícil. Por eso yo suelo recomendar hacer el fiambre de pavo casero y nos evitamos esos quebraderos de cabeza. Porque, además, es súper sencillo y muy socorrido.

Solo tenemos que comprar las pechugas de pavo frescas y enteras, y untarlas bien con aceite, sal y las especias que queramos: orégano, albahaca, cúrcuma, pimienta… (mejor evitaremos ajo o cebolla en polvo). O también podemos untarlas solo con aceite de oliva y sal, para conseguir un fiambre neutro, y después añadir las especias que queramos una vez en el plato. Esto es muy versátil. Las meteremos en el horno a 180º durante 45 minutos más o menos y ya tendremos nuestro fiambre listo.

Si lo queremos cortar en lonchas finitas será mejor que lo dejemos enfriar primero, y si lo queremos usar en plan lonchas gorditas, puedes sacarlo directamente del horno y servírtelo en plan plato de comida. En la foto: fiambre de pavo con especias aparte (canela, cúrcuma, jengibre y pimienta), con variado de brotes verdes y dos huevos a la plancha.

A mí me gusta hacer varias pechugas de pavo a la vez, porque son muy cómodas para congelar e ir sacando según necesidades 🙂

Pan de micro con plátano macho y frutos rojos y café bullet-proof

A nuestra base de pan de micro (con los ingredientes que elijáis) siempre le podemos añadir cosillas diferentes para que nuestros desayunos no sean siempre iguales.

En este caso tenemos 4 tostadas de pan de coco y almendra con plátano macho frito y frutos rojos, acompañadas de un rico café bullet-proof.

En principio el café es apto en una Dieta Fodmap, pero como puede provocar irritación en nuestro aparato digestivo, hay que andar con ojo con el café. Pero si te sienta bien, el café «bullet-proof» es una buena forma de enriquecerlo, ya que se trata de café combinado con una cucharadita de ghee (o mantequilla ecológica) y otra cucharadita de aceite de coco. Si tenemos una de esas mini-batidoras, ¡nos hace espumita y todo!

Los frutos rojos de la foto son de una bolsa de frutos rojos congelados. Muy prácticos para tener en nuestro congelador y usarlos cuando queramos, solo nos tenemos que acordar de dejarlos en la nevera la noche anterior para que se descongelen poco a poco. Además así variamos más sin darnos cuenta (fresa, arándanos y grosellas trae este mix, por ejemplo), y ya sabéis la importancia que le doy yo a la variedad para cuidar a nuestros bichitos.

Crepe de sarraceno, jamón ibérico, huevos de codorniz y nueces pecanas

Aunque la versión «crunchy» del crepe de sarraceno está muy bien, también podemos hacer la misma versión blanda, tipo crepe de toda la vida, como una opción rápida para desayunar, comer o cenar.

Crepe de trigo sarraceno con jamón ibérico, huevos de codorniz, nueces pecanas y canónigos.

¿Y por qué huevos de codorniz? Porque yo soy la pesada de que lo importante está en la variedad. ¡Y más cuando estamos haciendo cualquier tipo de dieta restrictiva! Así que en vez de usar siempre huevos de gallina, algún día podríamos intercambiarlos por huevos de codorniz, que son fáciles de conseguir en cualquier súper. Y así, aunque estemos comiendo «huevos», su composición a nivel de micronutrientes siempre será diferente.

¿Sabíais que los huevos de codorniz tienen el doble de hierro que los de gallina? No los infravaloréis por venir en formato mini, jeje. Que además, están muy ricos.

¡A disfrutar!