Gofres de coco, almendra, avena y arándanos

Me soléis preguntar mucho si los famosos «panes de micro» se podrían hacer en otro formato. ¡Claro que sí! Con la misma receta de siempre, podemos usar el micro, el horno, la sartén, la sandwichera o incluso la gofrera.

Así que si tenéis una de esas famosas gofreras, os podéis preparar unos gofres mucho más saludables que los convencionales y aptos para Dieta Fodmap 😉

Estos llevan dos huevos, una cucharada sopera de almendra molida, una cucharada de coco rallado, una cucharada de copos de avena, una cucharada de aceite, un poco de canela y una cucharada de arándanos en la propia masa, porque así conseguimos ese puntito de dulzor. También podríamos añadir medio plátano o un plátano pequeño en vez de los arándanos. Añadir alguna fruta apta es una buena opción cuando buscamos endulzar nuestras masas.

Batimos todo junto, metemos en la gofrera, esperemos a que esté listo y ¡a disfrutar! 😋

Fiambre de pavo casero con huevo y brotes verdes

A veces encontrar un fiambre de pavo en el súper que no tenga aditivos o ingredientes indeseados es tarea difícil. Por eso yo suelo recomendar hacer el fiambre de pavo casero y nos evitamos esos quebraderos de cabeza. Porque, además, es súper sencillo y muy socorrido.

Solo tenemos que comprar las pechugas de pavo frescas y enteras, y untarlas bien con aceite, sal y las especias que queramos: orégano, albahaca, cúrcuma, pimienta… (mejor evitaremos ajo o cebolla en polvo). O también podemos untarlas solo con aceite de oliva y sal, para conseguir un fiambre neutro, y después añadir las especias que queramos una vez en el plato. Esto es muy versátil. Las meteremos en el horno a 180º durante 45 minutos más o menos y ya tendremos nuestro fiambre listo.

Si lo queremos cortar en lonchas finitas será mejor que lo dejemos enfriar primero, y si lo queremos usar en plan lonchas gorditas, puedes sacarlo directamente del horno y servírtelo en plan plato de comida. En la foto: fiambre de pavo con especias aparte (canela, cúrcuma, jengibre y pimienta), con variado de brotes verdes y dos huevos a la plancha.

A mí me gusta hacer varias pechugas de pavo a la vez, porque son muy cómodas para congelar e ir sacando según necesidades 🙂

Pan de micro con plátano macho y frutos rojos y café bullet-proof

A nuestra base de pan de micro (con los ingredientes que elijáis) siempre le podemos añadir cosillas diferentes para que nuestros desayunos no sean siempre iguales.

En este caso tenemos 4 tostadas de pan de coco y almendra con plátano macho frito y frutos rojos, acompañadas de un rico café bullet-proof.

En principio el café es apto en una Dieta Fodmap, pero como puede provocar irritación en nuestro aparato digestivo, hay que andar con ojo con el café. Pero si te sienta bien, el café «bullet-proof» es una buena forma de enriquecerlo, ya que se trata de café combinado con una cucharadita de ghee (o mantequilla ecológica) y otra cucharadita de aceite de coco. Si tenemos una de esas mini-batidoras, ¡nos hace espumita y todo!

Los frutos rojos de la foto son de una bolsa de frutos rojos congelados. Muy prácticos para tener en nuestro congelador y usarlos cuando queramos, solo nos tenemos que acordar de dejarlos en la nevera la noche anterior para que se descongelen poco a poco. Además así variamos más sin darnos cuenta (fresa, arándanos y grosellas trae este mix, por ejemplo), y ya sabéis la importancia que le doy yo a la variedad para cuidar a nuestros bichitos.

Crepe de sarraceno, jamón ibérico, huevos de codorniz y nueces pecanas

Aunque la versión «crunchy» del crepe de sarraceno está muy bien, también podemos hacer la misma versión blanda, tipo crepe de toda la vida, como una opción rápida para desayunar, comer o cenar.

Crepe de trigo sarraceno con jamón ibérico, huevos de codorniz, nueces pecanas y canónigos.

¿Y por qué huevos de codorniz? Porque yo soy la pesada de que lo importante está en la variedad. ¡Y más cuando estamos haciendo cualquier tipo de dieta restrictiva! Así que en vez de usar siempre huevos de gallina, algún día podríamos intercambiarlos por huevos de codorniz, que son fáciles de conseguir en cualquier súper. Y así, aunque estemos comiendo «huevos», su composición a nivel de micronutrientes siempre será diferente.

¿Sabíais que los huevos de codorniz tienen el doble de hierro que los de gallina? No los infravaloréis por venir en formato mini, jeje. Que además, están muy ricos.

¡A disfrutar!

Pechugas de pollo con acelgas rehogadas con jamón

A veces tenemos la sensación de que en una dieta baja en FODMAPs no podemos comer verduras. Y no es así, de hecho, son una parte muy importante, y aunque es cierto que a veces tenemos que jugar con ellas (y sus cantidades), no tenemos que tenerles miedo.

Hoy os propongo una manera de introducir las acelgas, como un acompañante a nuestras siempre fieles pechugas de pollo a la plancha 🙂

Así nos preparamos un rico con plato con nuestras pechugas de pollo y un rehogado de acelgas con taquitos de jamón (por eso de darles gracia y un mejor saborcillo), y después añadimos tres coquitos de Brasil (para dar un crunchy extra), y añadimos un poco de aceite en crudo, ya sea un rico aceite de oliva, un aceite de lino o algún aceite infusionado, que nos aportará un mejor sabor y multitud de antioxidantes beneficiosos. No hay que olvidar que cuando hacemos una comida muy baja en hidratos, tenemos que tener muy presente el aporte de grasas.

Y ya para terminar, nuestro toque de cebollino picadito por encima y alguna hoja aromática, como la hierbabuena, que parece que solo sirve para los mojitos, pero que le da un toque muy diferente a cualquier plato 😉

Hamburguesas con olivada y pasta de lentejas rojas

Las legumbres tienen muy mala fama y hay gente que lleva mucho tiempo sin probarlas. Pero, como todo, no las podemos meter a todas en el mismo saco, y una buena forma de ir introduciéndolas en nuestra dieta es usando la pasta de lentejas rojas, que ya suele haber en la mayoría de los supermercados.

Se trata de una lenteja sin piel que es mucho más fácil de digerir que las lentejas tradicionales y suele sentar mucho mejor. No hay que tenerles miedo, que tienen muchos prebióticos para nuestras bacterias 🙂

¿Cómo las introducimos? Pues en pequeña cantidad y como un acompañante de nuestro plato. En este caso hemos puesto: dos hamburguesas de ternera (hay unas en la sección de congelados del Mercadona que son 99% de carne y 1% de sal) y una buena ración de olivada (aceitunas negras, aceite de oliva, y orégano). Una vez que tenemos nuestra ración de proteína y de grasa, añadimos un pequeño acompañamiento de pasta de lentejas rojas, a la que hemos espolvoreado unos coquitos de Brasil molidos y unas ramitas de perejil.

Si estás introduciendo las lentejas por primera vez, es mejor que no metas otras verduras nuevas o algún otro alimento sospechoso de provocar síntomas, para así tener claro la respuesta de tu cuerpo, y no culpar a las lentejas sin razón 😉

Dorada a la plancha con arroz, tahini, pipas y cebollino

No es lo mismo comer dorada a la plancha con arroz sin más, que dorada a la plancha con arroz, una salsita de tahini y aceite de oliva con pipas de girasol, pipas de calabaza, cebollino y perejil. Sigue siendo un plato igual de sencillo, y que no tiene que aumentar nuestros síntomas digestivos, pero nuestros bichitos van a estar un poquito más contentos 🙂

Cuando estamos en una fase estricta de la dieta Fodmap es bueno hacer hincapié en el uso de las grasas, por eso es interesante añadir alguna semilla, algún fruto seco o ser muy generoso con los aceites. En este caso hemos añadido aceite de lino en crudo sobre el pescado, y sobre el arroz: pipas de girasol, pipas de calabaza, y un poco de tahini, que es una salsa hecha con sésamo tostado y molido (la puedes comprar ya hecha). Si el sabor te resulta muy fuerte, puedes «suavizarla» o mejorar su textura mezclándola con aceite de oliva virgen extra, y ya tendrás una salsita muy sencilla para darle un poco de vidilla a tu arroz blanco.

Y sin olvidarnos de nuestro toque verde, aunque sea muy muy pequeño, gracias al cebollino y el perejil 😉

Crepe-bocata de sarraceno, jamón, aguacate y canónigos

La masa de la pizza de trigo sarraceno es muy socorrida y versátil, ya que según la forma en la que la cocinemos, podemos conseguir diferentes «platos».

Si en vez de poner toda la masa en la bandeja del horno, la repartimos por tandas en la sartén, podemos conseguir unas ricas crepes de sarraceno. Hoy os propongo la versión «crunchy» de estas crepes, que se consiguen añadiendo una poca cantidad de la masa a la sartén con el aceite bien caliente (la masa es espesita y hay que extender con una cuchara de madera) y bajando pronto el fuego para ir tostándola poco a poco, dándole vueltas cada poco para evitar que se nos pegue.

Sí, da un poco más de trabajo que las crepes normales, pero el resultado es como el de la foto: crujiente, crujiente. Y bueno, como muchas veces me decís que en la dieta os faltan cositas «crunchies», pues esta es una opción muy buena.

Y para el relleno, como siempre, podéis innovar, según vuestra fase y vuestros gustos. Este crepe-bocata tiene jamón serrano, aguacate y canónigos. No os olvidéis de meter siempre algo verde, aunque estéis en una fase estricta, y para eso, los canónigos son unos buenos aliados 🙂

Bizcocho de plátano macho y cacao

Este es un bizcocho muy fácil, con pocos ingredientes, sin harinas, sin azúcar, sin lactosa, sin fructosa, y con muuuuucho almidón resistente para nuestros bichitos 🙂

Ingredientes:

  • 3 huevos
  • 1 plátano macho pequeño y maduro (no el plátano de Canarias ni la banana, sino el que muchas veces se vende como plátano para freír)
  • 3 cucharadas generosas de aceite de oliva
  • 1 cucharada de cacao
  • canela al gusto

Y la complicación es mínima: batimos todos los ingredientes. Metemos en un tupper de cristal o en el molde que queráis (previamente lo engrasamos con un poco de aceite) y horneamos a 180 grados durante 30 minutos. Desmoldamos y listo.

TIPS:

Como comprenderéis, este bizcocho no es para comer de una sola tanda, así que no tendréis problema aunque estéis en una fase estricta de la Dieta Fodmap, ya que 145 g de plátano macho es una ración apta. Eso sí, tiene mucho almidón resistente y, aunque en general se tolera bien, sigue siendo fermentable, así que empezad siempre por trozos pequeños.

Si estáis en fase de modular la microbiota, el almidón resistente es un excelente prebiótico que va a poner muy felices a nuestros bichitos, y encima, nos va a parecer que comemos un rico bizcocho de chocalate. ¿Qué más de puede pedir?

Pizza de trigo sarraceno con pollo y aceitunas

¡Hoy toca pizza!

Pero no una pizza normal de toda la vida, que esa está muy vista… ¿Por qué no probar una rica pizza de trigo sarraceno?

Que sí, que sí… Que el sarraceno tiene muchas cosas buenas, pero que no queda «crunchy». Bueno, el truco es hacer la masa lo más fina posible. Porque la gracia de la pizza son los ingredientes que le pongamos encima. Eso de «el secreto está en la masa» pasó a mejor vida, porque esta masa no tiene secreto ninguno. Y, lo mejor, es rapidísima de hacer.

Ingredientes para una persona:

  • 4 cucharadas soperas de trigo sarraceno en grano
  • Agua suficiente para cubrir los granos y poder batirlos
  • Dos cucharadas soperas de aceite y un poco de sal
  • Opcional: orégano, pimienta o alguna especie que os guste.

Batimos todo junto y lo extendemos en la bandeja del horno (antes echamos aceite para que no se nos pegue o bien papel de horno). Diez minutos a 180 grados. Sacamos y le ponemos encima todos los ingredientes que queramos, y otros diez minutos más.

En la foto: salsa de tomate, pollo, aceitunas, queso curado y canónigos (estos últimos sin pasar por el horno, claro). ¡A disfrutar!