
A veces encontrar un fiambre de pavo en el súper que no tenga aditivos o ingredientes indeseados es tarea difícil. Por eso yo suelo recomendar hacer el fiambre de pavo casero y nos evitamos esos quebraderos de cabeza. Porque, además, es súper sencillo y muy socorrido.
Solo tenemos que comprar las pechugas de pavo frescas y enteras, y untarlas bien con aceite, sal y las especias que queramos: orégano, albahaca, cúrcuma, pimienta… (mejor evitaremos ajo o cebolla en polvo). O también podemos untarlas solo con aceite de oliva y sal, para conseguir un fiambre neutro, y después añadir las especias que queramos una vez en el plato. Esto es muy versátil. Las meteremos en el horno a 180º durante 45 minutos más o menos y ya tendremos nuestro fiambre listo.
Si lo queremos cortar en lonchas finitas será mejor que lo dejemos enfriar primero, y si lo queremos usar en plan lonchas gorditas, puedes sacarlo directamente del horno y servírtelo en plan plato de comida. En la foto: fiambre de pavo con especias aparte (canela, cúrcuma, jengibre y pimienta), con variado de brotes verdes y dos huevos a la plancha.
A mí me gusta hacer varias pechugas de pavo a la vez, porque son muy cómodas para congelar e ir sacando según necesidades 🙂

Brillante!!, como todas tus recetas Laura. Un millón de gracias por ofrecer recetas tan saludables y sabrosas. No dejas de sorprenderme.
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