
Venga, vamos a animar esos platos bajos en Fodmap con cosillas interesantes para nuestra microbiota.
Podemos empezar por cambiar el tan socorrido arroz blanco, por arroz rojo. Que siempre pensamos que el arroz blanco es la única opción y tenemos que cambiar ese paradigma. Especialmente en personas con tendencia al estreñimiento, ya que el arroz rojo es un arroz integral y por tanto aumentamos un poquito la cantidad de fibra. Además, tiene un sabor diferente (a mí me recuerda a las nueces) y ese color rojo se lo dan las antocianinas, un tipo de polifenoles que también son clave para proteger a nuestras bacterias buenas.
Y en nuestro plato de hoy nos tocan polifenoles de color rojo-naranja-amarillento, porque acompañamos nuestro lomo de salmón con unas zanahorias cocidas, y con cúrcuma rallada. Que siempre estamos hablando de la cúrcuma como antiinflamatorio a nivel interno, pero también es un gran prebiótico para nuestra microbiota. Así que una buena manera de añadirla es preparando una salsita con aceite, vinagre y cúrcuma rallada. Mirad qué tono amarillo tiene ese aceite gracias a llevar ya varios días en la nevera infusionándose con la cúrcuma. Y de sabor no os quiero contar. Eso alegra a cualquier lomo de pescado cocido, como el de hoy 🙂
¿Y qué me decís de esos dos corazones de alcachofas para añadir pequeñas dosis de inulina? Recordad: no hay alimentos prohibidos, hay cantidades aptas. Y 50 gramos de alcachofas de lata son aptas… Pero ni siquiera hay que comer 50 gramos, con poner dos unidades en el plato ya estáis haciendo mucho por vuestras bacterias. Ya me conocéis, yo siempre pensando en ellas 🙂

Muchas gracias Laura!. Tiene una pinta buenísima!. Cuánto aprendemos contigo. Eres un libro abierto. Probaremos el arroz rojo!.
Mil gracias de nuevo 👏😘
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